Cirugía en la Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn causa inflamaciones en el intestino desde la boca hasta el ano pudiéndose presentar en cualquier zona del mismo. No se sabe cuál es la causa por lo que, hasta ahora, no existe ninguna cura que se pueda considerar efectiva… no obstante, sí que existen algunos tratamientos que se encargarán de contrarrestar sus síntomas (dolores abdominales, fiebre, sangrado, malestar…)

Un paciente que experimenta la enfermedad tiene que estar dispuesto a hacer ciertos cambios en su estilo de vida con el objetivo de minimizar el efecto de los síntomas sobre su cuerpo. Además, tiene que prestar atención a los diferentes grupos de alimentos que consume. Hay algunos que son especialmente no recomendados para la enfermedad… si se toman podrían producirse algunas complicaciones de importancia.

El médico también podía recomendar algunos fármacos especiales con el objetivo de tratar los síntomas. Ahora bien, es posible que en un momento dado de la enfermedad, estos medicamentos dejen de funcionar o ya no tengan la efectividad que se espera de ellos. En estos casos puede ser que el médico opte por la cirugía.

Para poder arrojar algo de luz sobre la cirugía en la Enfermedad de Crohn , hemos preparado este artículo para informarte en qué situaciones se recomienda así como las diferentes técnicas que se utilizan en algunas de las operaciones.

¿Quién debe hacerse la cirugía en enfermos de Crohn?

Existen varios casos en los que el paciente con enfermedad de Crohn necesitará de intervención quirúrquica. Una de las más comunes es la obstrucción intestinal pero también se recomienda una cirugía en casos de mala respuesta al tratamiento médico, una perforación intestinal, hemorragias internas de gravedad, abscesos o fístulas perianales severas, perforaciones en el organismo que se han originado a partir de ulcera.

Obstrucción intestinal

La inflamación crónica en los intestinos puede causar que las paredes de los órganos digestivos se pongan más gruesas o formen tejido cicatrizal. Esto puede reducir una sección del intestino (lo que se conoce como estenosis), que puede conducir a una obstrucción intestinal. Las náuseas y los vómitos o estreñimiento pueden ser signos de una estenosis.

La obstrucción intestinal es una de las complicaciones más habituales por las que un paciente con enfermedad de Crohn ha de ser intervenido quirúrquicamente. Básicamente las paredes se endurecerán lo que dificultará la digestión de los alimentos. Esta es una grave emergencia médica por lo que el paciente debe de ir a urgencias cuanto antes.

Perforación del intestino

Al igual que con la colitis ulcerosa, la inflamación crónica puede debilitar la pared del intestino en un grado tal que se produce un agujero. De vez en cuando, una parte de los intestinos cerca de una estenosis también puede expandirse, haciendo que la pared se debilite y un agujero se produzca.

Fístulas

La inflamación puede causar úlceras (llagas) que se forman en la pared interior de los intestinos u otros órganos. Estas úlceras pueden extenderse a través de todo el espesor de la pared del intestino y formar un túnel a otra parte del intestino, entre el intestino y otro órgano, como la vejiga o la vagina, así como la superficie de la piel. Estas son llamadas fístulas. Las fístulas también pueden formarse alrededor de la zona anal, y pueden causar drenaje de moco o heces de una zona adyacente al ano. La reparación de estas conexiones requiere cirugía.

Abscesos

Un absceso es una acumulación de pus, que se desarrollan en el abdomen, la pelvis, o alrededor de la zona anal. Puede conducir a síntomas de dolor severo en el abdomen, dolor al defecar, secreción de pus por el ano, fiebre, o una protuberancia en el borde del ano que está inflamada, roja y sensible. Un absceso requiere no sólo de antibióticos, sino también del drenaje quirúrgico de la cavidad de pus para permitir la cicatrización.

El sangrado excesivo del intestino

Esta es una complicación rara de la enfermedad de Crohn. La cirugía se realiza sólo si el sangrado no puede ser controlado por otros medios.

El megacolon tóxico

Al igual que con la colitis ulcerosa, la inflamación severa puede conducir a megacolon tóxico y requieren tratamiento inmediato y la cirugía. Se trata de una complicación que ocasiona un ensanchamiento (dilatación) del intestino grueso.

Tipos de cirugía en enfermos de Crohn

Realmente la técnica que se vaya a emplear variará en base a la localización del problema que se quiere tratar. Además, el cirujano siempre tendrá un objetivo en mente y será el de extraer la mínima cantidad de intestino posible

Por lo general encontramos las siguientes técnicas:

Resección

Consiste en extraer un segmento de intestino del paciente afectado o corrigir una fístula que no responde a los fármacos.

Anastomosis

Con este término nos referimos a cuando existe algún tipo de problema que hace que dos extremos del intestino no puedan unirse. La intervención lo hará posible.

Estrictoruplastia

Esta intervención hace referencia al momento en el que se ensanchan los segmentos del intestino que pueden provocar obstrucciones. Tampoco requiere que se extirpen secciones de intestino.

Para poder llevarlo a cabo se introduce en el intestino un minúsculo globo que identificará el punto en donde existe una obstrucción Se trata de una técnica menos agresiva.

Colectomía

Si tu enfermedad de Crohn se encuentra muy avanzada, es grave y afecta al colon, es posible que este tenga que ser eliminado. En algunos casos, el cirujano puede conectar el intestino delgado a su recto por lo que aún podrías evacuar las heces de una manera normal.

Proctocolectomía

A veces hay que eliminar tanto el colon como el recto. El cirujano saca el extremo del intestino delgado a través de un orificio en el abdomen, llamado estoma. Los residuos pasan a través de él a una bolsa, que tentrías que llevar y vaciar todo el día.  Comúnmente lo llamamos colostomía y la bolsa, bolsa de ostomía.

 

Estas son algunas de las técnicas más agresivas y las principales situaciones por las que un paciente enfermo de EC debería operarse.

Los riesgos de la cirugía para la enfermedad de Crohn

Todos los procedimientos quirúrgicos implican ciertos riesgos y una cirugía para la enfermedad de Crohn no va a carecer de ellos. Si vas a someterte a una cirugía para la enfermedad de Crohn es posible que desees conocer los riesgos adicionales que conlleva.

Infección

Cualquier cirugía que implique incisiones conlleva riesgos de infección. La apertura de la cavidad del cuerpo hace posible que las bacterias dañinas entren e infecten el cuerpo. Las incisiones quirúrgicas también pueden infectarse después de la cirugía si no reciben los cuidados necesarios.

Mala absorción

El intestino delgado es el responsable de la digestión de una gran cantidad de los nutrientes de los alimentos. La cirugía para extirpar todo o una parte del intestino delgado puede causar mala absorción. Esta condición afecta a la capacidad del cuerpo para absorber los nutrientes suficientes, lo que aumenta el riesgo de deficiencias nutricionales.

Úlceras marginales

Las úlceras marginales pueden desarrollarse en el sitio donde el cirujano cose el intestino para juntar los dos trozos. Esto impide la curación adecuada de la zona. El resultado puede ser muy doloroso y puede causar infección o perforación intestinal.

Reservoritis

La reservoritis puede ocurrir después de que el cirujano extirpe el colon construir  un reservorio o bolsa (a partir de un asa del intestino delgado) en reemplazo del recto. Este procedimiento se denomina anastomosis ileoanal. Durante este procedimiento, el cirujano crea una bolsa para recoger los residuos y reducir la velocidad del tránsito de dichos residuos, hasta el ano. La reservoritis se produce si esta bolsa se inflama. Los síntomas comunes de la reservoritis incluyen pérdida del control intestinal, sangre en las heces y fiebre.

Estenosis

Las estenosis, o cicatrices, podrían desarrollarse en el sitio de la cirugía. El daño resultante puede hacer que sea difícil para los alimentos y las heces pasar a través de su intestino. Esto a la larga puede conducir a una obstrucción del intestino delgado o perforación intestinal.

Es importante que tú y tu médico habléis sobre estos riesgos antes de la cirugía. Por lo general, la cirugía no se recomienda si los riesgos son mayores que los beneficios.

Para minimizar estos riesgos y complicaciones post-cirugía lo mejor en escuchar con atención las instrucciones del médico después de esta. Esto incluye mantener las incisiones limpias y secas y seguir una dieta especial que el médico puede recomendarte.

Recuperación de la cirugía para la enfermedad de Crohn

La longitud de tiempo de recuperación puede variar dependiendo de la técnica quirúrgica y el tipo de cirugía realizada. Algunas personas sólo pueden necesitar permanecer en el hospital durante unos días después de la cirugía. Otros pueden tener que permanecer durante un par de semanas. Habla con tu médico acerca del tiempo de recuperación estimado para tu cirugía en particular.

Tu médico te dará instrucciones sobre cómo recuperarse en casa. A muchas personas, tras una intervención por parte del cirujano,  se les anima a comer una dieta baja en fibra, así como una dieta baja en residuos. Este tipo de dietas le dan tiempo a descansar al intestino, ya que no tiene que trabajar tan duro para digerir los alimentos.

Ejemplos de dietas bajas en fibra o alimentos bajos en residuos incluyen el aguacate, frutas en conserva o cocidas, la pasta (que no sea integral), patatas, arroz y verduras bien cocidas.

De vez en cuando puedes sentirte cansado o incómodo durante la recuperación. Sin embargo, cuando tu período de recuperación llegue a su fin deberás sentirte mucho mejor ya que, idealmente, la cirugía debe reducir los síntomas de tu enfermedad de Crohn.

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