Complicaciones en la Enfermedad de Crohn

La Enfermedad de Crohn (EC) es un tipo de dolencia que causa en el paciente una inflamación en toda el área del intestino delgado. Además, puede afectar desde la boca hasta el ano. Esta inflamación provocará dolor así cómo toda una serie de síntomas relacionados (desde dolor abdominal, diarreas, fiebre, sangrado…)

No siempre es sencilla de diagnosticar porque algunos de sus síntomas son comunes a otras enfermedades similares (por ejemplo, a los de la Colitis Ulceosa).

Las estadísticas dicen que afecta a los hombres y a las mujeres por igual aunque en estas últimas pueda ser más frecuente su aparición. Además, cerca de un 20-30% de los pacientes que tienen EC también poseen un familiar que la tienen (por ejemplo, hermanos o los propios padres).

No se sabe cuál es el origen de la enfermedad. De momento lo único que se tienen son algunas teorías y se siguen diferentes líneas de investigación… sin embargo, ninguna ha podido ser probada. Se piensa que es el propio sistema inmunitario el que reconoce al intestino delgado como si fuera un elemento extraño al cuerpo y por eso le ataca causando inflamación.

 

Se sabe que la EC no está produce ni por factores emocionales ni por el estrés… sin embargo, estos si que pueden llegar a agravarla.

Para poder controlar los síntomas se siguen tres procedimientos:

Cambio del estilo de vida del paciente: El enfermo de EC tiene que seguir una estricta dieta donde reforzará unos alimentos específicos y donde descubrirá que hay algunos que tiene terminantemente prohibido consumir porque no harán otra cosa que agravar su situación.

Fármacos: También existen algunos fármacos especializados que nos ayudarán a combatirlos.

-Cirugía: Si se llega a un momento en el que los fármacos ya no responden, habrá que proceder con la cirugía.

 

Aunque no tiene cura, si que es cierto que tiene periodos de actividad y de inactividad. No obstante, por mucho que se puedan controlar los síntomas, en ciertos momentos se pueden producir algunas complicaciones de importancia.

Encontramos dos principales:

 

Obstrucción del intestino

Cómo se está produciendo una inflamación, las paredes del intestino empiezan a hincharse. El problema es que en ellas se encuentran los músculos que son capaces de propulsar los alimentos para poder digerirnos. En el momento en el que estas paredes empiezan a endurecerse, las ondas de la contracción del intestino no pueden empezar a digerir los alimentos, lo que produce una obstrucción.

Entre algunos de los síntomas más habituales que puede producir este problema nos encontramos vómitos, dolor abdominal muy elevado, sensación de plenitud aunque no hayamos comido nada, falta de apetito.

Estamos hablando de un problema que se considera emergencia médica y, por lo tanto, tendremos que ir al hospital de inmediato. Existe un riesgo de que el intestino pueda romperse por alguna zona y derramar el contenido del mismo. Si esto pasa, todo el ácido será derramado por la cavidad abdominal junto con las bacterias que se encuentran en la flora abdominal.

Esto, como ya te puedes imaginar, es algo que marca la diferencia entre la vida y la muerte ya que se puede producir una infección severa si el problema no es tratado a tiempo. Es muy probable que el paciente muera si no va a urgencias en el momento en el que se detecta el problema.

Una vez allí se recurrirá a tratamientos quirúrgicos para reparar el problema. No obstante, el paciente puede evitar que esto pueda llegar a ocurrir si varía algunos hábitos en su dieta. Existen algunos alimentos que son capaces de prevenir esta obstrucción, además de otros que la propician… por lo que es de vital importancia conocer cuáles son los prohibidos para alejarlos desde ya de nuestra dieta.

 

Fistula

La Fistula es otra de las complicaciones que se pueden llegar a dar en la EC. Uno de los problemas que puede provocar la inflamación de las paredes de los intestinos es la generación de pequeñas ulceras. Poco a poco las paredes se van reduciendo y esto da lugar a las perforaciones que producen la fistulas.

Esto puede afectar tanto a la zona anal, al diafragma o a distintas partes de la piel.

Si las fistulas son reducidas no deberían de causar síntomas de gravedad. Sin embargo, en el caso de que sean más grandes se corre el riesgo de sufrir infecciones lo que, a su vez, provocará fiebres, dolor, presencia de pus o de sangre.

Para poder solucionar este problema será necesario practicar una intervención quirúrgica. En el momento de la misma, la fístula será examinada, se abrirá y se hará lo imposible para poder curarla.

Estas son las dos complicaciones en la Enfermedad de Crohn más habituales aunque también se pueden producir problemas de artritis, cálculos renales u otras enfermedades relacionadas.

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