Trastornos de sueño y enfermedad de Crohn

Los trastornos de sueño y enfermedad de Crohn van unidos. Muchos pacientes con esta patología experimentan problemas de sueño, pero ¿Cuándo hablamos de insomnio en pacientes de Crohn hablamos de un síntoma o una causa de la enfermedad inflamatoria intestinal?

Cuando hablamos de causa hay que decir que la relación entre el sueño y la función del sistema inmunológico es bien conocida. Sabemos que en los trabajadores con turnos nocturnos los trastornos del sueño conducen a un aumento de los trastornos gastrointestinales tales como reflujo gastroesofágico, úlceras pépticas y síndrome de intestino irritable. Sin embargo, ahora se hace evidente que la alteración del sueño puede modificar el sistema inmune y, en consecuencia influir en el curso de enfermedades inflamatorias del intestino (EII) como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Por otro lado, cuando hablamos de síntomas los trastornos del sueño y de una enfermedad de Crohn activa van de la mano, lo que probablemente no es una sorpresa para cualquiera que haya experimentado dolor, diarrea, calambres y sudores nocturnos. Además de esto, existen medicamentos que a menudo se prescriben para calmar un brote que tienen como efecto secundario indeseable causar insomnio.

En un estudio publicado en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology realizado en el Hospital General de Massachusetts, 3.173 pacientes con EII fueron estudiados en relación con los trastornos del sueño. Entre los 1.291 pacientes con enfermedad de Crohn en remisión, los que reportaron trastornos del sueño tenían el doble de la tasa de recurrencia de la enfermedad después de seis meses, en comparación con las personas que informaron de sueño normal.

Sobre este estudio hay que puntualizar que el efecto se observó sólo en los pacientes con enfermedad de Crohn. Los participantes con colitis ulcerosa no mostraron un aumento en la tasa de recaída relacionada con un trastorno del sueño. Los investigadores concluyeron que el tratamiento de los trastornos del sueño en personas con enfermedad de Crohn podría ayudar a prevenir una recaída.

La conexión del sueño y la digestión

Al ciclo de sueño y vigilia se le llama el reloj circadiano. Se trata de un reloj interno, que se encuentra en el interior del cerebro. Una estructura del cerebro llamada la glándula pineal segrega una hormona, la melatonina, esta por la noche ayuda a regular el reloj. De hecho, muchas de las funciones corporales, incluyendo la digestión, se ven influidas por ella.

Durante el ciclo del sueño, la digestión se ralentiza. Hay menos movimiento, llamado motilidad, y menos producción de jugos digestivos. Aunque los investigadores todavía están descubriendo más detalles sobre esto, varios problemas digestivos – incluyendo la enfermedad de Crohn – se han relacionado con un trastorno del sueño. Éstos incluyen obesidad, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), úlcera péptica y el síndrome del intestino irritable (SII).

En la enfermedad de Crohn, así como en otras condiciones inflamatorias como la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple, mensajeros químicos producidos por el cuerpo durante la inflamación pueden interrumpir el sueño. Esto puede crear un círculo vicioso en el que la inflamación interrumpe el sueño y la falta de sueño desencadena más inflamación.

Como dormir mejor con la enfermedad de Crohn

Aquí van algunos consejos para conseguir un descanso mejor.

Si tienes sudores nocturnos. Los sudores nocturnos son comunes cuando la enfermedad de Crohn está activa. Independientemente de la temperatura, puede que con la enfermedad de Crohn, te despiertes una o más veces en la noche por culpa de la sudoración nocturna según afirma Maxwell Chait gastroenterólogo de ColumbiaDoctors, Nueva York. Para mejorar el sueño, trata de usar pijamas ligeros y considera tomar una ducha o un baño antes de acostarte.

Si tienes dolor. Cuando tu enfermedad de Crohn está activa puede experimentar dolores como el de barriga o articulaciones e incluso calambres que te despertarán por la noche. Tomar analgésicos durante un episodio especialmente duro puede ayudar a mejorar el sueño. Para este tipo de dolores se suele recetar el paracetamol, que no causa trastornos digestivos.

Si tomas esteroides como los corticoides. A pesar de que pueden aliviar los síntomas, tomar altas dosis de ciertos tipos de esteroides – como 20 miligramos de prednisona al día – puede dar lugar a insomnio y problemas de sueño. La división de la dosis diaria entre la mañana y la tarde puede ayudar.

Si comes mucho por la noche. La falta de sueño y la enfermedad de Crohn pueden estar relacionados con comer tarde en la noche. Su tracto digestivo funciona con más eficiencia en la mañana, así que trate de comer comidas más temprano para mejorar el sueño por la noche y evitar comer una comida grande o incluso una merienda después de las 8 pm.

Si tienes reflujo. El reflujo gástrico es un problema común con la enfermedad de Crohn y un obstáculo para conseguir un buen sueño. Se empeora cuando se tiene una obstrucción del intestino delgado. Existen medicamentos que pueden reducir estos síntomas y mejorar el sueño.

Si tienes diarrea. Si has de ir varias veces al baño durante la noche esto te privará de dormir. Es algo que un porcentaje muy alto de pacientes con la enfermedad de Crohn experimentan. Durante un brote te será difícil no ir al baño por la noche pero prueba a espaciar la última comida antes de acostarte.

Si tienes ansiedad. Si estás ansioso o deprimido por la enfermedad de Crohn y sus efectos sobre tu vida, trata de desarrollar algunas estrategias básicas de control del estrés, tales como la meditación. De esta forma podrás relajarte y restaurar la sensación de calma.